sábado, 5 de septiembre de 2026

Cine y Pediatría (869) “Metronom”, liberadora música de juventud


La Rumanía de los años 70 fue un país en plena consolidación del régimen de Nicolae Ceaușescu, con una fase inicial de relativo aperturismo y crecimiento económico seguida de un giro hacia el nacionalcomunismo, la represión y el culto a la personalidad. Se reforzó la Securitate (policía secreta), se extendió la censura y se instaló un sistema de escuchas telefónicas al estilo de la RDA; la participación en la vida pública estaba muy controlada y cualquier crítica podía acarrear expulsión, vigilancia o cárcel. Un líder todopoderoso que acabó llevando al país a una economía sobreendeudada y a una sociedad cada vez más vigilada, lo que explica en gran medida la dureza de la década siguiente y el colapso violento del régimen en 1989. 

En este contexto ocurren los hechos narrados en la película Metronom (Alexandru Belc, 2022), que nos sitúa en el Bucarest del año 1972 y la primera escena nos sitúa en la explanada del Monumento a los Héroes de la Patria, allí donde nuestros dos protagonistas se abrazan, dos estudiantes de 17 años, Ana (Mara Burgarin) y Sorin (Serban Lazarovici). El título hace referencia a un famoso programa de radio de entonces y que fue el mayor símbolo de resistencia cultural, rebelión juvenil y escape ideológico en la Rumanía comunista de Nicolae Ceaușescu. Conducido de forma clandestina a través de Radio Free Europe desde Múnich por el legendario realizador y crítico musical Cornel Chiriac, el show se convirtió en un fenómeno de culto que marcó a toda una generación atrapada tras el Telón de Acero. Cabe recordar que bajo la dictadura de Ceaușescu, la música, la moda y el arte occidentales estaban estrictamente prohibidos y catalogados como "propaganda capitalista burguesa". 

Metronom significó la única vía de acceso a la cultura global, donde Chiriac presentaba álbumes completos de bandas prohibidas como Pink Floyd, The Doors, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Queen o Led Zeppelin. Escuchar el programa o interactuar con él conllevaba un peligro extremo debido al acoso de la Securitate. Porque los jóvenes rumanos se arriesgaban a penas de prisión, brutales interrogatorios y torturas solo por intentar enviar cartas clandestinas a Múnich solicitando canciones o dedicando temas. Un proyecto que duró hasta marzo de 1975, cuando Cornel Chiriac fue asesinado a puñaladas en un aparcamiento de Múnich en circunstancias nunca esclarecidas del todo. Aunque el asesino material fue detenido, la sospecha histórica generalizada es que se trató de una operación encubierta firmada por la propia Securitate para acallar su voz. 

Y con este contexto se entiende a la perfección nuestra película de hoy, pues Ana acude a una fiesta con sus amigos de instituto, allí donde bailan al ritmo de temas como el “Light My Fire” de The Doors o el “Kozmic Blues” de Janis Joplin, mientras deciden escribir una carta a Metronom. Y es entonces cuando aparece la Securitate tras un chivatazo, los detiene a todos y les obliga a hacer una declaración escrita en que conste el motivo de la reunión y el nombre de quiénes estaban presentes. Todos menos Ana, quien se resiste y el inspector le lee la ley: “Se prohíbe todo contacto con estaciones de radio o televisión extranjeras, así como con cuerpos de prensa que, con su actuación, contribuyan a difamar al Estado o vaya en contra de sus intereses”. Pese a ello sigue sin ceder y continúa la presión: “Lástima por tus padres. Les vas a matar a disgustos”. Finalmente intermedia su padre, un abogado y profesor, quien le argumenta: “Es una nueva ley y están deseando poneros un castigo ejemplar”. Hasta que, finalmente, consiguen que redacte la declaración y se convierta, a cambio de ayuda en sus estudios universitarios, como una futura confidente: “Menos mal que has recapacitado. Que si no… Piensa en tu futuro”, le remacha el inspector. 

Lo cierto es que, como nos tiene acostumbrado el nuevo cine rumano, la película no se ahorra nada para que sintamos la angustia a flor de piel. Para abocarnos a un final en el mismo lugar de la primera escena, esa simbólica plaza para el régimen de Ceausescu donde estos alumnos y alumnas uniformados, también nuestra Ana, juegan y conversan como si nada hubiera pasado. 

Metronom demostró al régimen que la música rock podía ser tan potente y peligrosa como un discurso político, al unificar el descontento de miles de jóvenes. Y esta película nos remite a aquel momento histórico, tan presente para los rumanos, tan ignorado para la mayoría que no vivimos aquellos tiempos. Un film con profundas enseñanzas morales, políticas y humanas. 

Los mensajes y enseñanzas clave que deja la película Metronom incluyen el valor de la integridad y la dignidad individual (frente a la brutal presión de la Securitate, Ana se niega firmemente a cooperar o a delatar a sus amigos), la dolorosa pérdida de la inocencia (donde el totalitarismo no respeta la juventud y fuerza a los adolescentes a madurar de golpe), el valor del arte y la cultura como ventanas de libertad (porque incluso cuando los cuerpos y las almas están atrapados por dictaduras, la mente busca la libertad a través de la cultura), el miedo como herramienta de fragmentación social (durante los interrogatorios, los jóvenes son forzados a delatarse unos a otros para salvarse), y la desilusión del amor romántico frente a la realidad (tal como ocurre entre Ana y Sorin, las dinámicas de supervivencia desnudan el egoísmo de quienes nos rodean, rompiendo los ideales románticos de la juventud.) 

Es Metronom un desgarrador relato de maduración (coming-of-age) basado en hechos históricos y que tuvo como símbolo aquella música de libertad que significaba esta clandestina cadena de radio.

 

miércoles, 2 de septiembre de 2026

A la humanidad doliente… desde el arte


Magdalena Sánchez Blesa es una poetisa murciana nacida del pueblo y para el pueblo. Nacida en Puerto Lumbreras y vinculada desde su adolescencia a Alhama de Murcia, su poesía se caracteriza por un lenguaje directo, emocional y cercano, centrado en la familia, la infancia, la pérdida, la resiliencia, la solidaridad y la necesidad de acompañamiento. Su popularidad se ha multiplicado gracias a los recitales y videopoemas difundidos en redes sociales, especialmente “Instrucciones a mis hijos”, que alcanzó una amplia circulación en el mundo hispanohablante, pero son ya alrededor de una decena sus poemarios publicados. La autora se define como una poeta de “aceras”, “patios”, momentos cotidianos y miradas directas; esa autodefinición resume una poesía vinculada a la experiencia común y alejada de la abstracción hermética. 

Y ello porque su poesía está concebida también para ser dicha y escuchada. La recitación, el gesto y la comunicación directa con el público forman parte de su identidad artística. Y así nos conocimos en el año 2018, en un acto celebrado en la Unidad Pedagógica Hospitalaria de nuestro Servicio de Pediatría. Y fue tal el impacto y la emoción del encuentro que, pocas semanas después, la invité a recitar sus poemas en el acto de presentación del libro “Cine y Pediatría 7”, el primer encuentro del cine, la poesía y la pediatría, y que se vería acompañado ya de muchos otros en un camino de amistad. 

Al año siguiente, y sin tener conocimiento previo, nos reencontramos en Guadalajara (Jalisco, México) en el contexto del Congreso CONAPEME (Confederación Nacional de Pediatría de México) 2019. Ella viajaba para compartir su poesía en el evento, yo para compartir la ciencia pediátrica y el proyecto Cine y Pediatría entre mis colegas del otro lado del Atlántico. Fueron muchos los actos inolvidables juntos, pero la visita al Antiguo Hospital Civil de Guadalajara nos permitió conocer la figura de Fray Antonio Alcalde, un vallisoletano que llegó a finales del siglo XVIII a ese país y fue considerado el más grande benefactor del estado de Jalisco, hombre insigne, visionario, humilde y solidario, y que 230 años después persiste su lema grabado en piedra a la entrada de este hospital: “A la humanidad doliente”. Y esta frase es la que da título al prólogo del último libro de Magdalena Sánchez Blesa, “Ceniza viva”, y que me retrotrae a todas aquellas vivencias y emociones compartidas. 

A partir de aquí la amistad se ha hecho indestructible. Magdalena me regaló el prólogo y la presentación formal del libro “Cine y Pediatría 12”, y yo intento acompañarla en sus recurrentes recitales de poesía en la provincia de Alicante. Aunque hay proyectos comunes en marcha, hoy quiero compartir una entrevista que me regaló hace un par de meses para su canal de Instagram y que transmite esa amistad. Hablamos del valor terapéutico del arte, cualquier arte, y de su papel esencial en la humanización del acto sanitario a esa “humanidad doliente” que son los pacientes. Tanta humanidad doliente y a nuestro lado. Y la importancia de preservar la milagrosa sanidad pública en España. 
Se puede consultar esta entrevista desde el Instagram de Magdalena Sánchez Blesa.

lunes, 31 de agosto de 2026

En busca de la Red de Atención Integral al Dolor Pediátrico


La Consellería de Sanitat ha publicado hace un mes el “Plan para la atención integral e interdisciplinar a las personas con dolor de la Comunitat Valenciana”, un documento de 60 páginas donde se establece una estructura multidisciplinar que coordina la atención primaria con unidades especializadas, clasificadas según su complejidad técnica y servicios. Entre sus metas principales destaca la protección de colectivos vulnerables, como niños y ancianos, además de fomentar la investigación científica y la formación continua del personal sanitario. Asimismo, la estrategia busca empoderar a los pacientes mediante programas de autocuidado y educación en neurociencia para mejorar su calidad de vida. Finalmente, se define un marco de seguimiento y evaluación mediante indicadores precisos que garantizan una asistencia sanitaria equitativa y eficiente. 

Estas unidades de dolor se clasifican en cuatro niveles organizativos en función de sus recursos humanos, cartera de servicios, frecuencia de la atención y su actividad docente o investigadora: 
- Unidad del Dolor Nivel I (Básica) 
• Recursos humanos: está formada por especialistas de una sola especialidad médica y personal de enfermería, quienes prestan sus servicios a tiempo parcial o completo. 
• Cartera de servicios: es limitada y se centra en el tratamiento farmacológico y en técnicas intervencionistas menores (procedimientos básicos ambulatorios como parches de capsaicina al 8%, infiltraciones superficiales o tratamientos intravenosos sistémicos). 
• Frecuencia de atención: no presta atención diaria. 

- Unidad del Dolor Nivel II (Intermedia) 
• Recursos humanos: integrada por especialistas de una sola especialidad médica, personal de enfermería y personal administrativo. 
• Cartera de servicios: es limitada, pero incluye la realización de técnicas intervencionistas de complejidad intermedia en una sala de tratamientos propia o quirófano (tales como infiltraciones profundas guiadas por imagen, bloqueos epidurales/simpáticos o radiofrecuencia). 
• Frecuencia de atención: ofrece atención diaria. 

- Unidad del Dolor Nivel III (Avanzada / Multidisciplinar) 
• Recursos humanos: formada por personal médico de distintas especialidades, personal de enfermería y otro personal sanitario no médico especializado en dolor (como psicología, fisioterapia y trabajo social). 
• Cartera de servicios: dispone de una cartera completa que incluye técnicas intervencionistas de alta complejidad realizadas en quirófano o entornos altamente especializados (como neuromodulación invasiva, implante de bombas de infusión subaracnoidea o epiduroscopia). 
• Docencia e investigación: realiza labores de docencia e investigación de forma ocasional. 
• Requisitos adicionales: debe contar con un espacio físico propio, recursos específicos para el manejo de pacientes ingresados y externos, atender un mínimo de 800 primeras visitas al año y tener una dotación profesional multidisciplinar mínima (coordinador de anestesiología, al menos dos especialidades médicas en plantilla, y psicólogo clínico/psiquiatra disponible). 

- Unidad del Dolor Nivel IV (De Referencia / Docente y de Investigación) 
• Recursos humanos: formada por personal de distintas especialidades médicas, personal de enfermería y otro personal sanitario no médico especializado (como psicología clínica y fisioterapia). 
• Cartera de servicios: cartera completa que incluye técnicas intervencionistas complejas en quirófano. 
• Docencia e investigación: realiza labores de docencia e investigación de forma habitual. Para ser clasificada en este nivel, la unidad debe cumplir al menos 3 de las siguientes 4 características: docencia MIR, docencia PIR, docencia de pregrado, o contar con personal con capacitación para la dirección de tesis doctorales y publicaciones en revistas de impacto en los últimos 5 años. 
• Requisitos adicionales: comparte los mismos requisitos especiales que el Nivel III (espacio físico propio, recursos para ingresos/consultas y un mínimo de 800 primeras visitas anuales. 


En este contexto es importante la propuesta de una Red de Atención Integral al Dolor Pediátrico en la Comunitat Valenciana 

1. Justificación clínica y epidemiológica del Dolor Pediátrico 

El abordaje del dolor en las etapas tempranas de la vida trasciende el imperativo ético de aliviar el sufrimiento; constituye una decisión de planificación sanitaria fundamental para asegurar la sostenibilidad del sistema a largo plazo. La intervención precoz en la infancia es la medida más eficiente de prevención de la cronicidad. 

La urgencia estratégica de este plan se fundamenta en una realidad epidemiológica crítica: la evidencia científica constata que entre el 35% y el 73% de los menores que padecen dolor crónico mantienen esta condición al alcanzar la vida adulta. Esta persistencia no solo perpetúa el consumo de recursos, sino que revela la naturaleza multidimensional del dolor, cuya repercusión se ramifica hacia la salud mental, el rendimiento escolar y la estabilidad del núcleo familiar. Es precisamente esta complejidad sistémica la que fundamenta e impone la necesidad de una arquitectura asistencial descentralizada, jerarquizada y por niveles. 

2. Arquitectura de la red asistencial pediátrica 

La Red de Atención Integral al Dolor Pediátrico se define como una estructura coordinada y territorializada, diseñada para garantizar la equidad asistencial en las tres provincias. Esta arquitectura se sustenta de forma primaria en las 8 Agrupaciones Sanitarias Interdepartamentales (ASI) y se apoya en la infraestructura existente de las 23 Unidades del Dolor (UDO) de la Comunitat Valenciana, clasificadas según su complejidad en niveles I, II, III y IV, previamente referida. 

• Referente clínico en Atención Primaria (AP): cada centro de salud contará con una figura pediátrica de referencia, primer punto de contacto encargado de la detección precoz, el manejo inicial y la gestión de la continuidad asistencial en el entorno comunitario. 
• Pediatra consultor de Departamento: actuará como nexo estratégico entre la AP y la atención especializada, operando como consultor experto para resolver la complejidad intermedia a nivel departamental.
• Unidades del Dolor de Nivel IV como soporte: los hospitales con Unidades de Dolor de Nivel IV (como el Hospital Universitario y Politécnico La Fe, el Hospital General Universitario de Valencia o el Hospital General Universitario Dr. Balmis), debido a su mandato legal de docencia e investigación, funcionarán como los nodos de conocimiento para el desarrollo de la red. 
• Valoración y diseño de la Unidad de Referencia Autonómica: como objetivo estratégico prioritario, se priorizará la valoración y diseño de una Unidad Multidisciplinar de Dolor Pediátrico de referencia autonómica. Este dispositivo se orientará al abordaje de casos de extrema complejidad técnica, centralizando la excelencia clínica y la innovación terapéutica para todo el territorio. 

Este escalonamiento garantiza que el paciente reciba el nivel de cuidado preciso en el entorno más eficiente, asegurando un tránsito fluido hacia los mecanismos de gobernanza clínica de las ASI. 

3. Integración institucional y continuidad vital 

La eficacia de la Red depende de una gobernanza clínica que trascienda la fragmentación tradicional. El éxito del modelo reside en la gestión de las transiciones asistenciales, apoyándose en la Estrategia de Salud Digital de la Conselleria de Sanidad para asegurar que la información siga al paciente. 

• Pediatría en los Comités de Dolor de las ASI: es preceptivo integrar la visión pediátrica en los Comités de Dolor de cada ASI. Esto asegura que la planificación de recursos y la compra de tecnología sanitaria contemplen las especificidades de la infancia. 
• Protocolos de transición a la vida adulta: para evitar la ruptura del cuidado al alcanzar los 18 años, se establecen directrices obligatorias gestionadas a través de la Historia Clínica Electrónica Compartida: Plan de transición documentado, identificación de comorbilidades psiquiátricas (evaluación obligatoria de riesgos en salud mental (ansiedad, depresión) durante el proceso de transición para evitar descompensaciones) y uso del Módulo de Prescripción (MPRE) para la conciliación farmacológica y del Portal del Paciente para fomentar la corresponsabilidad y el acceso a la información clínica. 

4. Estrategias de capacitación, investigación y educación familiar 

El conocimiento técnico y la alfabetización sanitaria son los motores de transformación de este modelo asistencial. 

- Formación clínica transversal: la Escuela Valenciana de Estudios de la Salud (EVES) gestionará programas formativos específicos y acreditados. 
- Investigación clínica y traslacional: se potenciará la colaboración con institutos de investigación (como FISABIO, INCLIVA o ISABIAL) y universidades para generar evidencia propia sobre el dolor infantil en la Comunitat Valenciana, enfocada en la eficacia de los tratamientos y la epidemiología local. 
- Educación al entorno familiar y educativo: se desarrollarán programas de alfabetización sanitaria para padres y personal escolar. El objetivo es proporcionar herramientas profesionales pero accesibles para el reconocimiento del dolor y el fomento de estrategias de afrontamiento activo, reduciendo el estigma y mejorando la calidad de vida diaria del menor. 

5. Seguimiento y evaluación: indicadores de la Estrategia Pediátrica 

La rendición de cuentas basada en el dato es el pilar de la mejora continua de este Plan. Los indicadores seleccionados permitirán monitorizar la implantación real y el impacto clínico de la estrategia. 

Cuadro de Indicadores de Seguimiento: cobertura territorial (porcentaje de centros de salud con referente clínico pediátrico formalmente designado en SIP), continuidad asistencial (porcentaje de pacientes pediátricos crónicos que alcanzan la mayoría de edad con un Plan de Transición Documentado en su Historia Clínica), calidad técnica (número de guías clínicas y protocolos específicos para población pediátrica y vulnerable validados y difundidos por la Conselleria), capacitación profesional (volumen de profesionales sanitarios formados con éxito a través de la EVES en materia de dolor pediátrico).

Con ello, el compromiso de la Generalitat Valenciana es firme: construir una sanidad pediátrica más humana, eficiente y basada en la excelencia clínica, garantizando que los niños de hoy no se conviertan en los pacientes crónicos del mañana. 

Un buen plan que ahora tiene que hacerse realidad. Ahora toca trabajar para su puesta en marcha, porque si esta realidad no llega a los pacientes y no es patente entre los profesionales sanitarios, entonces se convierte en papel mojado…