lunes, 2 de marzo de 2026

Bioética y ensayos clínicos en Pediatría

 

Los fundamentos éticos y los desafíos prácticos de realizar ensayos clínicos en pediatría (EC) se estructuran en torno a los cuatro principios de no maleficencia, justicia, autonomía y beneficencia. Vale la pena destacar la grave problemática de la orfandad terapéutica, señalando que muchos niños y niñas reciben tratamientos sin evidencia científica suficiente, lo que hace necesaria una investigación rigurosa pero protegida. Y cabe advertir sobre los peligros del conflicto de intereses entre los investigadores y la industria farmacéutica, la cual suele priorizar fármacos rentables sobre otras necesidades médicas. En este sentido, la transparencia en las revistas biomédicas es crucial para combatir sesgos comerciales que puedan comprometer la integridad de la medicina basada en la evidencia. Como profesionales de la salud infantil debemos abogar por un equilibrio que integre la experiencia clínica con las preferencias de los pacientes para garantizar una atención pediátrica justa y segura. 

Desgranemos un poco más estas reflexiones a través de seis puntos que vale la pena destacar. 

a) ¿Cuáles son los principios éticos en la investigación pediátrica? 

Los principios éticos en la investigación pediátrica se basan en los cuatro principios fundamentales de la bioética, los cuales se estructuran en dos niveles de prioridad según el modelo de Diego Gracia: 

Primer nivel: incluye los principios de no maleficencia y justicia, que representan la "ética de mínimos" exigible a todos. 
Segundo nivel: comprende los principios de autonomía y beneficencia, asociados a la "ética de máximos" y al proyecto de vida de cada individuo. 

Veamos la aplicación de estos principios bioéticos en los ensayos clínicos en Pediatría. 

- No Maleficencia: se identifica con el precepto hipocrático “primum non nocere”. En investigación, implica que el uso de placebos solo se justifica bajo premisas concretas y que realizar estudios con un número insuficiente de sujetos es tan maleficente como someter a riesgos innecesarios a demasiadas personas. Además, los estudios sin beneficio terapéutico se consideran, en principio, con una relación beneficio/riesgo desfavorable. 

- Justicia: exige criterios de selección de sujetos no discriminatorios. Prohíbe incluir poblaciones vulnerables o no competentes (como los niños) a menos que la investigación sea imprescindible en ellos, y veta realizar investigaciones en países en vías de desarrollo con fármacos que solo podrán costearse en países desarrollados. 

• Autonomía: su aplicación formal es el consentimiento informado, el cual debe garantizar la voluntariedad (sin coerción), proporcionar información adaptada y asegurar la comprensión. En sujetos no competentes, como muchos pacientes pediátricos, este consentimiento se solicita por sustitución a sus representantes. 

• Beneficencia: obliga a realizar estudios preclínicos que aseguren eficacia y seguridad, minimizando riesgos para que sean menores al mínimo posible. Los beneficios esperados deben ser al menos comparables a las alternativas existentes y se debe prever un "tratamiento de rescate" si es necesario. 

Analicemos algunas condiciones específicas para la investigación en la infancia, dado que los niños y niñas no son "adultos pequeños" y requieren una protección especial. Para que un niño participe en un ensayo clínico, se deben cumplir estas cinco condiciones: 1) el estudio debe ser de interés específico para la población infantil; 2) el bienestar del niño debe prevalecer siempre sobre el interés de la ciencia; 3) el consentimiento informado debe ajustarse a los requerimientos legales para menores de edad; 4) el protocolo debe ser aprobado por un Comité de Ética (CEIC) que cuente con expertos en Pediatría; 5) se deben seguir las directrices de la Agencia Europea para la Evaluación de Medicamentos. Finalmente, se prohíbe cualquier tipo de remuneración a los padres o al niño por su participación, reforzando la integridad ética del proceso. 

b) ¿Cómo afecta el conflicto de intereses a los ensayos clínicos? 

El conflicto de intereses se define en los documentos como una situación en la que el juicio de un profesional sobre un interés primario (como la salud de los pacientes o la integridad de la investigación) se ve indebidamente influenciado por un interés secundario, que suele ser de tipo económico o personal.

Y este fenómeno afecta a los EC de diversas maneras fundamentales: 

- Sesgo en la generación de la "evidencia". Porque el conflicto de interés altera lo que se llega a conocer como "verdad científica". Las fuentes señalan que la evidencia es mucho más visible cuando favorece los intereses comerciales que cuando favorece los intereses de los pacientes. Esto da lugar a una "medicina sesgada por la evidencia" (evidence-biased medicine), que limita los resultados reales de la “medicina basada en la evidencia” al priorizar fármacos rentables sobre cambios en el estilo de vida o medicamentos para patologías comunes sobre fármacos huérfanos o tratamientos para enfermedades raras. 

- Corrupción del proceso de investigación por fines de marketing. Porque las empresas pueden utilizar los EC como herramientas de promoción en lugar de instrumentos puramente científicos. Algunas formas de esta corrupción incluyen ensayos promocionales (diseñados para inducir la prescripción o facilitar el cambio terapéutico hacia un nuevo producto), vigilancia post-marketing (utilizada en ocasiones para mantener el contacto comercial con el prescriptor más que para seguridad real), manipulación de parámetros (ajuste de dosis o uso de placebos y ensayos de "no inferioridad" de forma estratégica para obtener resultados favorables al producto comercial) 

- Sesgo de publicación y manipulación de resultados. Porque el conflicto de interés afecta directamente lo que llega a las revistas biomédicas. Los investigadores y promotores pueden caer en prácticas como no publicar resultados negativos, manipular los resultados para que parezcan más favorables, mantener resultados como confidenciales por intereses comerciales o influir en la política editorial de las revistas. 

- El problema de la "inmunidad percibida". Un punto crítico es que el principal obstáculo del conflicto de intereses es la percepción subjetiva de los profesionales: casi todos los investigadores creen que no serán objeto de su influencia, lo que los hace más vulnerables a sesgos inconscientes. 

Para mitigar estos efectos, las revistas biomédicas exigen actualmente la declaración de conflictos de intereses como parte de los requisitos de uniformidad para manuscritos. Y es responsabilidad de todos los actores (médicos, industria, autoridades y editores) exigir rigor metodológico y ético para equilibrar el dominio de las farmacéuticas con fuentes de información independientes. 

c) ¿Qué papel juegan los pediatras en los comités éticos? 

Los pediatras desempeñan un papel fundamental y preceptivo en los comités de ética, especialmente en los Comités de Ética de Investigación Clínica (CEIC), cuando se evalúan estudios que involucran a menores. Su función principal se resume en los siguientes puntos: 

- Presencia como expertos obligatorios: una de las cinco condiciones indispensables para que un niño participe en un EC es que el protocolo sea aprobado por un CEIC que cuente con expertos en Pediatría. Su presencia garantiza que el comité posea las competencias necesarias para evaluar de forma adecuada esa etapa de la vida. 

- Garantía de protección especial: los pediatras en estos comités velan por que los niños reciban una protección especial en el ámbito de la investigación, asegurando que el bienestar del niño prevalezca siempre sobre cualquier otro interés. 

- Conciliación entre metodología y ética: actúan como evaluadores que deben equilibrar la necesidad de una metodología rigurosa con el cumplimiento estricto de los principios éticos, evaluando la utilidad potencial y la seguridad probable de las intervenciones. 

- Supervisión del consentimiento y legalidad: se encargan de verificar que la obtención del consentimiento informado se ajuste estrictamente a los requerimientos legales y éticos específicos para los menores de edad. 

- Evaluación de la pertinencia del estudio: participan en determinar si el EC es de interés específico para la población infantil y si la investigación no podría realizarse de manera igual de efectiva en adultos, evitando el uso innecesario de niños en experimentos. 

En definitiva, su papel es asegurar que la investigación pediátrica se aleje de la improvisación y se base en la mejor evidencia científica sin comprometer la integridad del menor. 

d) ¿Cómo se gestiona el consentimiento informado en los menores de edad? 

La gestión del consentimiento informado en menores de edad es el procedimiento formal para aplicar el principio bioético de autonomía. Dado que los niños son considerados sujetos no autónomos o no competentes, su gestión sigue directrices específicas para garantizar su protección. Así, el proceso se gestiona bajo los siguientes pilares: 

- Consentimiento por sustitución. Cuando el sujeto de la investigación es un menor (considerado no competente), el consentimiento informado se solicita por sustitución a sus representantes legales. No obstante, el consentimiento informado sigue siendo un requisito imprescindible para cualquier EC pediátrico. 

- Elementos fundamentales del proceso. Para que el consentimiento sea válido, la gestión debe asegurar tres elementos clave: 1) voluntariedad (se debe eliminar cualquier tipo de presión, ya sea persuasión, manipulación o coerción, en la relación médico-paciente), 2) información adaptada (se debe proporcionar la información mínima necesaria, adaptándola para que pueda ser comprendida; se pueden seguir criterios como el del "médico razonable" o el del "paciente razonable"); 3) comprensión (es responsabilidad del investigador asegurar que los representantes comprendan plenamente los riesgos y beneficios). 

- Requisitos de formato y legalidad. La gestión del consentimiento en la edad pediátrica no es solo un acto administrativo, sino un compromiso ético y legal: 
• Formato: debe obtenerse de forma tanto oral como escrita. 
• Ajuste legal: la obtención debe ajustarse estrictamente a los requerimientos específicos que la legislación establece para los menores de edad. 
• Supervisión: el protocolo, incluyendo el proceso de consentimiento, debe ser aprobado por un CEIC que cuente con expertos en Pediatría. 

- Prohibición de remuneración. Un aspecto crítico en la gestión ética del consentimiento en menores es la prohibición de cualquier tipo de remuneración a los padres o al niño por su participación, con el fin de evitar incentivos que comprometan la decisión voluntaria y desinteresada. 

En resumen, la gestión del consentimiento en menores busca equilibrar la necesidad de investigación científica con la máxima protección del bienestar del niño, el cual debe prevalecer siempre sobre los intereses de la ciencia 

e) ¿Qué desafíos éticos presentan los medicamentos huérfanos y enfermedades raras? 

La investigación y el tratamiento de las enfermedades raras mediante medicamentos huérfanos presentan desafíos éticos significativos, centrados principalmente en la equidad y la protección del paciente pediátrico. 

- La orfandad y la ignorancia terapéutica. El desafío ético más prominente es la orfandad terapéutica, la cual es calificada en las fuentes como éticamente inaceptable. Se argumenta que, si bien es necesario proteger a los niños de los riesgos de la investigación, es aún más urgente protegerlos de la ignorancia terapéutica. Esta ignorancia se produce cuando se utilizan medicamentos no aprobados específicamente para la población infantil, lo que convierte la falta de investigación en un riesgo por sí misma. 

- Sesgo de la "medicina sesgada por la evidencia". Existe un conflicto ético derivado de los intereses comerciales de la industria farmacéutica. Las fuentes indican que la "evidencia" científica es mucho más visible cuando favorece los intereses comerciales que cuando favorece los intereses de los pacientes. Esto genera un sesgo donde la investigación se inclina hacia fármacos rentables (como vacunas o tratamientos para el TDAH), dejando en un segundo plano a los fármacos huérfanos y a los cambios en el estilo de vida. 

- Falta de motivación de la industria. Un reto constante es la débil motivación de la industria farmacéutica para evaluar medicamentos en niños y en enfermedades poco comunes. Esto se debe a: 1) dificultades técnicas, éticas y afectivas inherentes a la edad pediátrica; 2) la imposibilidad de extrapolar siempre los datos de adultos a niños; 3) la baja rentabilidad económica de los medicamentos destinados a grupos reducidos de pacientes. 

- Justicia y accesibilidad. Desde el principio de justicia, se plantea el desafío de la selección de sujetos y el acceso al fármaco resultante. Es éticamente cuestionable realizar investigaciones de fármacos que, por su elevado coste, solo podrán ser costeados por países desarrollados, lo que supone una forma de discriminación social. Las enfermedades raras (como las enfermedades de Hurler, Sanfilippo o Morquio, y otras 6.000 más al menos) se identifican como el nuevo reto del siglo XXI, requiriendo que los comités de ética cuenten con expertos capaces de balancear la calidad metodológica con la protección de estos sujetos vulnerables. 

f) ¿Cómo se define el concepto de ignorancia terapéutica infantil? 

El concepto de ignorancia terapéutica infantil se refiere a la falta de evidencia científica y de EC específicos para los tratamientos aplicados a la población pediátrica. Este fenómeno se manifiesta en el uso habitual de medicamentos que no han sido aprobados para su uso en niños: 
- En atención primaria: se estima que entre un 11% y un 33% de los niños reciben fármacos no aprobados para su edad. 
- En el ámbito hospitalario: esta cifra asciende de manera alarmante, situándose entre el 25% y el 66% de los niños hospitalizados. 

Dejar a los niños en un estado de "orfandad terapéutica" - donde se les administran fármacos sin el respaldo de estudios adecuados - es considerado éticamente inaceptable. Y cuáles son las causas de esta ignorancia terapéutica. Pues, al menos, una de las siguientes: 

- Retardo en la evaluación: existen dificultades técnicas, éticas y afectivas propias de la edad pediátrica que retrasan el estudio de nuevos fármacos. 

- Falta de motivación comercial: la industria farmacéutica muestra una "débil motivación" para investigar en niños debido a la complejidad del proceso y a que los datos de adultos a menudo no son extrapolables. 

- Medicina sesgada por la evidencia: la investigación tiende a centrarse en fármacos rentables para intereses comerciales (como tratamientos para el TDAH o vacunas comunes) en lugar de abordar las necesidades reales de salud de todos los pacientes pediátricos o de aquellos con enfermedades raras. 

En resumen, la ignorancia terapéutica es el riesgo al que se expone a los niños cuando la medicina se basa en la improvisación o en la extrapolación de datos de adultos por no contar con una metodología rigurosa adaptada a su edad. 

En este video divulgamos algunos aspectos clave sobe este relevante tema de la bioética asociada a los ensayos clínicos en Pediatría, producto de una conferencia impartida en el Congreso de la Asociación Española de Pediatría hace unos años.

 

sábado, 28 de febrero de 2026

Cine y Pediatría (842) “A Kind of Childhood”, infancias muy diferentes

 

Nuestra película de hoy comienza con esta reflexión inicial de partida: "Imaginen un mundo donde el concepto de infancia tal como lo conocemos carece de sentido. Imaginen un mundo donde los niños apoyan a sus padres, donde la comida y la supervivencia son lo más importante, donde el trabajo es solo una parte más del crecimiento. Esto es Daca, Bangladesh". Esta voz en off desafía las nociones occidentales de infancia y presenta el enfoque del filme en realidades cotidianas en otros entornos. Es la película documental bangladesí A Kind of Childhood (Tareque Masud, Catherine Masud, 2002) y en la que descubrimos que se ha seguido durante seis años la vida de varios niños trabajadores en las calles y fábricas de Daca, explorando el trabajo infantil en el contexto de la pobreza urbana extrema. Una obra que combina intimidad personal con denuncia social, habiendo ganado el Premio del Jurado en el International Video Festival de India de aquel año. Su enfoque longitudinal ofrece una visión muy particular de la transición de la niñez a la adultez bajo condiciones de explotación laboral. 

El trabajo y la explotación infantil siguen campando a sus anchas en demasiados países, especialmente en el denominado segundo y tercer mundo, pero también en los demasiados núcleos de pobreza que persisten en países del primer mundo y emergentes. Nuestras últimas películas en Cine y Pediatría dan buena fe de ello: desde Polonia, Los niños de la estación de Leningradsky (Hanna Polak, Andrzej Celinski, 2004), desde India, Los niños del barrio rojo (Ross Kauffman, Zana Briski, 2004) y Children of the Pyre (Rajesh S. Jala, 2008), y desde México, Los herederos (Eugenio Polgovsky, 2008). Todas con carácter documental, al igual que nuestra película de hoy, que nos traslada a Bangladesh, un país con 177 millones de habitantes, y en concreto a su capital, Daca, con una población que supera los 20 millones. Fundada como fortaleza mogol en 1610, fue capital de la colonia británica desde 1905 y de Pakistán Oriental en 1947, sigue siendo el centro económico desde 1971, tras la independencia, con rápido crecimiento urbano. Ha pasado casi un cuarto de siglo desde la grabación de A Kind of Childhood, pero nos documentamos que en Daca persisten slums (asentamientos urbanos informales y densamente poblados) masivos donde converge migración rural y pobreza urbana, con altos niveles de trabajo infantil: hasta el 15% de menores entre 6-14 años no están escolarizados y trabajan un promedio superior a las 40 horas semanales, principalmente en industria textil (dos de cada tres son niñas trabajadoras). Porque aún hoy se tiene en ese país (y en otros muchos) la percepción cultural de que el trabajo infantil es necesario para la supervivencia.     

De hecho, en la capital bangladesí, slums como Korail albergan millones de migrantes pobres, donde niños trabajan en condiciones peligrosas, vinculándose directamente al tema de A Kind of Childhood, que entrelaza las historias de niños y niñas de Dhaka y se nos muestra su rutina diaria de largas horas de trabajo, merodeados por el hambre y el riesgo físico. Lo que se dice una infancia muy diferente la de crecer en Daca… 

Son varios los niños y niñas que aparecen, pero es Idris nuestro personaje central, y vemos su recorrido en esos seis años, de niño a adolescente. Nos cuenta cómo pierde su trabajo inicial en una fábrica textil por una campaña contra el trabajo infantil y pasa a ser ayudante en el transporte público (el “tempo”, como se nombra en la película, esos particulares rickshaws), mientras intenta continuar su educación en la escuela pública (un lugar tan desvencijado como su casa o su entorno): "Mi gran deseo es poder estudiar. Yo mismo trabajo, tengo esperanza de mantener bien a mi padre con un trabajo". Sus padres están separados, la madre se fue y el padre se encuentra inválido y no puede trabajar, por lo que él es el sustento. Su sueño es ser conductor de estos tempo, vehículos de tres ruedas, y para ello no duda en maquillarse bigote para parecer mayor y poder conducir el motocarro y que la policía no le pare y pida la licencia. 

Pero también aparece Shuli y su hermana pequeña, quienes venden collares de flores en las calles, y cuya madre le dice: “No quiero que no seas educada como yo. Mi sueño es que vayas a la escuela y consigas un futuro brillante”. Y sueñan con que ser doctoras algún día: "Quiero estudiar para que todos nos respeten... Así podré mantener a mi madre". También conocemos a Joshin, ese chico más pequeño que Idris y que le ayuda como asistente en los tempo, quien, tras un accidente con este inseguro medio de transporte, se fractura el brazo izquierdo; y la reflexión no se hace esperar: "Dos amigos murieron así... Después de eso, mi padre no me dejó ir más allí". Y con el tiempo el propio Idris tiene otro accidente más tarde y le hace dejar este oficio… pero también su reflexión final de querer dejar la ciudad. 

Y con Idris alejándose por el camino, termina la historia con esta reflexión final: “Después de unos meses de lucha para adaptarse a la vida del pueblo, Idris regresó a su antigua vida de trabajo en el tempo en Daca. Durante una reciente ofensiva gubernamental contra la contaminación urbana, los viejos tempos fueron retirados de la calle e y Idris se vio obligado a aceptar otra profesión: tirar de rickshaw”. Una nota más de lo difícil que es cambiar el destino… 

Es A Kind of Chilhood un documental que muestra el sufrimiento por el trabajo infantil y el robo de estas infancias, pero sin explorar los sentimientos. La cámara nos permite observar los entornos reales (las calles, los basureros, los talleres, las casas, las escuelas,…), sin manipular las imágenes ni tampoco los testimonios, que rezuman autenticidad. Una película íntima y no sensacionalista, que evita el morbo mostrando dignidad en la resiliencia infantil, con tomas cercanas que humanizan a los protagonistas sin explotar su sufrimiento. 

Y del que podemos extraer un buen número de mensajes clave: la realidad del trabajo infantil (el círculo pobreza, incultura, explotación es inexorable, allí donde los menores trabajan en condiciones peligrosas, robándoles educación y salud en un país con cerca de 700.000 niños y niñas trabajadores en Daca), la complejidad familiar de estas sociedades (donde hay familias dependen económicamente de los sus hijos pequeños, revelando un ciclo de pobreza donde el trabajo infantil es visto como supervivencia, no elección), y esa lucha entre resiliencia y explotación (porque estos mantienen sueños de futuro pese a la adversidad). 

Porque frente al trabajo infantil debemos promover una responsabilidad compartida en la lucha contra la explotación de estos menores. Y por ello estas películas son tan necesarias, como documental social y ético, un pequeño germen frente a esta realidad invisibilizada en el primer mundo.

 

miércoles, 25 de febrero de 2026

Decálogo de buenas prácticas clínicas para el cuidado de la salud mental en la prematuridad

 

Desde Fundación NeNe (Neurología Neonatal) recibimos un proyecto más a favor de nuestros recién nacidos, especialmente de los más vulnerables: los recién nacidos prematuros. Hablamos del Decálogo de Buenas Prácticas Clínicas para el Cuidad de la Salud Mental en la Prematuridad. 

Compartimos esta infografía (descarga aquí) que se ha elaborado como resultado de transferencia y aplicación práctica del proyecto de investigación 'Bienestar y salud mental de madres y padres de niños prematuros de muy bajo peso al nacer', financiado por la Fundación "la Caixa" (Convocatoria Conecta 2023), tal como se informa desde Fundación NeNe.  

En este marco, el "decálogo"  sintetiza medidas basadas en la evidencia orientadas a cuidar y proteger la salud mental de madres, padres y bebés, así como del propio equipo profesional, promoviendo una atención psicológica integrada, sensible al trauma, al duelo y al vínculo temprano. Dada la importancia del documento (con su visible infografía), vale la pena destacar cada uno de los puntos tratados de este decálogo. 

A) SENSIBILIZAR 

1. Sensibilización y formación continua del equipo. 
• Simulaciones clínicas interdisciplinares para fomentar el trabajo coordinado 
• Comunicación terapéutica como herramienta básica 
• Salud mental perinatal en los planes de formación 
• Visibilizar-potenciar a la enfermera como referente del cuidado emocional de la familia 

2. Reconocer el impacto emocional precozmente contemplando la diversidad familiar 
• Escucha activa sin prejuicios 
• Validar emociones y mostrar actitud empática desde la acogida 

B) INTERVENIR 

3. Favorecer el contacto “piel con piel” desde el nacimiento 
• Fomentar “piel con piel” precoz, frecuente y prolongado cuando sea clínicamente seguro 
• Programa de madrinas “piel con piel” 

4. Promover el vínculo afectivo seguro 
• Apoyar de forma guiada y respetuosa la lactancia materna 
• Estimular la interacción afectiva (hablar, leer, cantar) 
• Incorporar libros y materiales adaptados 

5. Participación activa de la familia en los cuidados 
• Programas estructurados (FiCare y similares) 
• Involucrar a los progenitores en todos los cuidados 
• Acompañamiento de hermanos-as 
• Escuelas de familias y pases de visita participativos 

6. Redes de apoyo entre familias 
• Programas de acompañamiento por familias veteranas 
• Facilitar el contacto con asociaciones de madres-padres 

7. Apoyo especializado en situaciones de duelo perinatal 
• Disponer de un protocolo interdisciplinar de atención al duelo perinatal 
• Espacio íntimo y despedida individualizada con competencia cultural 
• Atención psicológica inmediata y seguimiento especializado 
• Información clave sobre recursos y asociaciones de apoyo 

C) CUIDAR 

8. Atención psicosocial integrada 
• Integrar profesionales de psicología clínica en neonatología 
• Incorporar profesionales de trabajo social en neonatología 
• Ampliar atención al personal sanitario 

9. Entornos que integran la perspectiva del trauma 
• Protocolos sensibles al trauma 
• Diarios de UCIN 
• Registro del seguimiento-evolución de la familia 

D) PROTEGER 

10. Políticas institucionales que cuidan 
• Establecer planes anuales con indicadores de calidad 
• Garantizar la participación de familias y profesionales en su diseño 
• Reconocer-fortalecer el papel clave de la enfermera como puente entre familia y equipo 

Gracias a Fundación NeNe por este (y tantos otros) trabajos a favor de la salud neonatal. Es un placer formar parte de los colaboradores de este equipo.