miércoles, 18 de marzo de 2026

Medios de comunicación y nutrición infantil: mitos e influencias

 

La influencia de los medios de comunicación en los hábitos alimenticios y la salud de la población infantil es un debate bien conocido, pero quizás cada vez más relevantes ante un mayor porcentaje de población dependiente de las diferentes pantallas (móvil, tabletas, televisión, etc.). Porque cabe distinguier entre los procesos biológicos de la nutrición y el acto voluntario de la alimentación, advirtiendo sobre un círculo vicioso impulsado por la publicidad consumista. Y cabe denunciar (los pediatras en primer lugar, si cabe) los múltiples bulos nutricionales, como las falsas bondades de los "superalimentos", las dietas milagro y el uso innecesario de bebidas energéticas en niños. Y nada es banal, porque la relación pantallas y platos vincula el consumo de medios con patologías graves como la obesidad, la anorexia y la ortorexia. Y es que, sin duda, es preciso insistir en la autorregulación publicitaria más estricta para proteger a los niños de mensajes comerciales engañosos e irresponsables. 

Analicemos algunas preguntas en detalle. 

a) ¿Cómo influyen las pantallas y la publicidad en la obesidad infantil? 

Las pantallas y la publicidad ejercen una influencia significativa y multifacética en el desarrollo de la obesidad infantil, actuando principalmente a través del fomento del sedentarismo y la promoción de hábitos alimentarios poco saludables. 

- Impacto de las pantallas (televisión e internet) 
Sedentarismo. El uso de pantallas se asocia directamente con la falta de ejercicio físico y el tiempo dedicado a actividades sedentarias. En España, por ejemplo, los niños pasan una media de 200 minutos al día frente al televisor, una cifra que se aproxima al tiempo que pasan en el colegio (300 minutos). 
Desequilibrio en los hábitos. El consumo de medios desplaza otras actividades saludables y se vincula con la adquisición de malos hábitos de nutrición. Existe una conexión establecida en los estudios entre el consumo de televisión y la obesidad. 

- Influencia de la publicidad 
• Promoción de alimentos no saludables. La publicidad actúa como un elemento desestabilizador que deforma la realidad. En las cadenas de televisión, el la gran mayoría de los anuncios dirigidos a niños animan al consumo de alimentos no saludables, mientras que solo un pequeño porcentaje promociona productos idóneos como frutas, verduras o pescado. 
• Contenidos específicos. Aproximadamente la mitad de la publicidad infantil se centra en productos de bajo valor nutricional, como chocolates, golosinas, postres lácteos azucarados, bollería industrial, galletas hipercalóricas y aperitivos salados. 
• El fenómeno del "filiarcado". Los niños no solo son receptores de publicidad, sino que influyen decisivamente en el gasto familiar (estimado en 6.000 millones de euros al año en España) y compran individualmente chucherías y golosinas, lo que refuerza el ciclo de consumo de productos obesogénicos. 

Esta combinación de factores ha dado lugar a lo que se denomina la epidemia de la "globesity" (obesidad global), caracterizada por la estigmatización de la obesidad y cambios drásticos en la dieta, donde la comida rápida y los refrescos sustituyen progresivamente a dietas más equilibradas como la mediterránea. 

b) ¿Cuáles son los mitos nutricionales más comunes difundidos por los medios? 

Los medios de comunicación y la publicidad suelen difundir diversos bulos o mitos nutricionales que pueden confundir a la población, especialmente en lo que respecta a la nutrición infantil. 

- Mitos sobre bebidas y suplementos 
Bebidas isotónicas para deportistas. Existe el mito de que los niños que realizan cualquier tipo de deporte deben consumir obligatoriamente bebidas "isotónicas". 
Refrescos para la rehidratación. Se difunde falsamente que ciertos refrescos sirven para hidratar a niños que sufren de vómitos o diarrea. 
Bebidas "energéticas" y suplementos. Se promociona el uso de bebidas energéticas y suplementos de vitaminas como si fueran necesarios o beneficiosos de forma generalizada para adolescentes y jóvenes. 
Omega-3 y aceite de pescado. A menudo se presentan como una "nueva panacea" para la salud sin matices científicos claros. 

- Mitos sobre la naturaleza y las propiedades de los alimentos 
Lo "natural" es siempre mejor. Se propaga el bulo de que todo lo que se etiqueta como "natural" es automáticamente saludable, seguro, beneficioso o inocuo. 
"Superalimentos" y antioxidantes. Se ha creado una mitología alrededor de los llamados "superalimentos" y el poder absoluto de los antioxidantes. 
Bebidas "dietéticas" para adelgazar. Existe la creencia errónea de que el consumo de bebidas dietéticas ayuda por sí solo a la pérdida de peso. 
Alimentos funcionales. Se critica el "estruendo" o la excesiva publicidad en torno a los alimentos funcionales (prebióticos, pro y simbióticos), señalando que esta publicidad "positiva" puede incluso conducir a la ortorexia (obsesión por la comida sana). 

- Mitos sobre dietas y regulación 
Dietas milagro. Los medios suelen ser plataformas para la difusión de "dietas milagro" que prometen resultados rápidos sin base científica. Y hay tantas dietas como “influencers” de la nutrición, lo que se convierte en una casi pandemia. 
Declaraciones de salud. Muchas veces se confunden las "declaraciones nutricionales" (alegaciones sobre nutrientes) con "declaraciones saludables" (beneficios específicos para la salud), lo cual es aprovechado por la mercadotecnia para aumentar ventas. 

Y es así que la publicidad actúa como un espejo deformado de la realidad, simplificando y estereotipando la información nutricional para favorecer objetivos comerciales (vender más) por encima de los objetivos de salud (promover buenos hábitos). Por ello, se recomienda no creer todas las afirmaciones de los supuestos especialistas en medios ni de la publicidad. 

c) ¿Cómo se define el concepto de filiarcado en nutrición? 

En el contexto de la nutrición y la comunicación, el filiarcado se define como el poder y la influencia decisiva que ejercen los niños sobre el gasto familiar y sus propios hábitos de consumo. Se describe como un "pequeño gran lobby" que convierte a la infancia en la pieza clave para la publicidad. Este concepto se sustenta en dos realidades fundamentales: 
Capacidad de compra individual. Los niños realizan compras de forma autónoma, destinando grandes sumas de dinero (aproximadamente 900 millones de euros al año en España) a productos como golosinas y chucherías. 
Influencia en el presupuesto del hogar. Tienen un peso determinante en las decisiones de compra de la familia, lo que representa un gasto estimado de 6.000 millones de euros anuales. 

La publicidad aprovecha y fomenta este fenómeno mediante lo que el autor llama "maduración artificial", concediendo a los niños una supuesta capacidad de decisión e independencia de criterios que en realidad busca imponerles gustos y actitudes orientados al consumo. De este modo, se les trata como "jóvenes adolescentes" prematuros para maximizar las ventas de la industria alimentaria. 

d) ¿Qué acciones se pueden considerar para pediatras y familias responsables? 

- Acciones para pediatras y sociedades científicas 
Educar y conocer la realidad. Es fundamental que el pediatra comprenda conceptos actuales como los screenagers (jóvenes que viven a través de pantallas), el filiarcado (la influencia decisiva de los niños en el gasto familiar), la globesity y la ortorexia. 
Prescribir salud digital. Se recomienda "prescribir" enlaces a sitios web saludables y educar a las familias en el buen uso de las pantallas, con buenos enlaces sobre nutrición y estilos de vida (incluido la prescripción de naturaleza). 
Integración y defensa ética. Los profesionales deben integrar la nutrición infantil con una visión de los mass media y defender la ética de su profesión por encima de intereses comerciales, incluso ante sus propias sociedades científicas si fuera necesario. 
Promover la regulación. Apoyar y defender el Código de Autorregulación de contenidos televisivos e infancia, así como promover objetivos saludables en los medios de comunicación. 
Evitar la pasividad contra el "pecado por omisión" (pensar que estos temas no les corresponden) y el "pecado por acción" (permitir que conflictos de interés antepongan objetivos comerciales a los de salud). 

- Recomendaciones para familias responsables 
Mantener un espíritu crítico. No se deben creer todas las afirmaciones, ya provengan de supuestos especialistas o de la publicidad. 
Analizar los intereses económicos. Es importante meditar sobre los intereses de las industrias de alimentación, que en ocasiones están asociadas con empresas farmacéuticas. 
Asumir la responsabilidad. Las familias tienen una gran responsabilidad en la supervisión de los contenidos que consumen sus hijos, especialmente ante la "falacia" del horario infantil y la prevalencia de la telebasura. 

e) ¿Qué importancia tiene el Código de Autorregulación en la protección infantil? 

El Código de Autorregulación es una herramienta fundamental, aunque actualmente insuficiente, diseñada para proteger a los menores de los efectos negativos de la publicidad y los contenidos mediáticos inadecuados. Se identifican dos marcos principales: el Código de Autorregulación de contenidos televisivos e infancia (2004) y el Código PAOS, centrado específicamente en la publicidad de alimentos dirigida a menores. La importancia y situación de estos códigos se resumen en los siguientes puntos: 

- Marco de protección frente a la "Telebasura".  El Código busca establecer límites para evitar la publicidad irresponsable, partiendo de la premisa de que los niños son grandes consumidores de anuncios y estos, a su vez, "consumen a los niños". Se intenta combatir el paso de la "telebasura" a la "comida basura", regulando qué mensajes llegan a la infancia en los momentos de mayor consumo. 

- Limitaciones de la Autorregulación. A pesar de su existencia, las fuentes señalan que la autorregulación por parte de las empresas de alimentación no es suficiente para reducir el impacto negativo de la publicidad. Como prueba de ello, se indica que el 90% de los anuncios dirigidos a niños siguen promocionando alimentos no saludables, mientras que el horario infantil se califica como una "falacia" e "irresponsabilidad" de los programadores. 

- Recomendaciones para su efectividad. Para que estos códigos tengan una verdadera importancia en la protección infantil, cabe evolucionar hacia los siguientes estándares: 
• Regulación legislativa: no depender solo de la voluntad de las empresas, sino establecer estándares basados en criterios científicos y regulados por ley. 
• Ampliación de soportes: las restricciones no deben limitarse a la televisión, sino extenderse a todos los soportes publicitarios (internet, móviles, etc.). 
• Fomento de lo saludable: el código no solo debe restringir, sino promocionar activamente los anuncios de alimentos y bebidas saludables. 

- Papel de las sociedades científicas y el Gobierno 
Es deber de las sociedades de pediatría defender y apoyar estos códigos para asegurar que los medios de comunicación cumplan con objetivos saludables en lugar de meramente comerciales. Asimismo, se recalca que es una obligación del gobierno regular estos contenidos para garantizar una televisión y unas tecnologías de la información responsables 

En estos videos (en español e inglés) difundimos algunos de estos mensajes alrededor de las pantallas, los screenagers y los platos de nuestra infancia y juventud.

 

lunes, 16 de marzo de 2026

El proyecto Cine y Pediatría se viste de los Premios Óscar

 

Se acaba de celebrar la 98ª edición de los Premios Óscar, otra fiesta del séptimo arte. Donde, como en todos los festivales de cine, el premio más codiciado es el de nejor película. Un galardón que ha viajado en su primera edición de Alas (Wings, William A. Wellman, 1927) a esta edición 98 del año 2026, con Una batalla tras otra (Paul Thomas Anderson, 2025). 

En este recorrido las películas que han obtenido mayor número de premios Óscar son: Titanic (James Cameron, 1997) con 11 estatuillas (de 14 candidaturas), Ben Hur (William Wyler, 1959) con 11 estatuillas (de 12 candidaturas), El Señor de los Anillos: el retorno del Rey (The Lord of the Rings: The Return of the King, Peter Jackson, 2003) con 11 estatuillas (de 11 candidaturas, pleno). 

A estos “big three” le siguen Lo que viento se llevó (Gone with the Wind, Victor Fleming, George Cukor, Sam Wood, 1939), con 10 estatuillas (de 13 candidaturas), West Side Story (Robert Wise, Jerome Robbins, 1961) con 10 (de 11 candidaturas), El paciente inglés (The English Patient, Anthony Minghella, 1996) con 9 (de 12 candidaturas), Gigi (Vicente Minnelli, 1958) con 9 (de 9 candidaturas, pleno), El último emperador (The Last Emperor, Bernardo Bertolucci, 1987) con 9 (de 9 candidaturas, pleno), De aquí a la eternidad (From Here to Eternity, Fred Zinnemann, 1953) con 8 (de 13 candidaturas), La ley del silencio (On the Waterfront, Elia Kazan, 1954) con 8 (de 12 candidaturas), Gandhi (Richard Attenborough, 1982) con 8 (de 11 candidaturas), Amadeus (Milos Forman, 1984) con 8 (de 11 candidaturas), Cabaret (Bob Fosse, 1972) con 8 (de 10 candidaturas), Slumdog Millionaire (Danny Boyle, Loveleen Tandan, 2008) con 8 (de 10 candidaturas) y Los mejores años de nuestra vida (The Best Years of Our Lives, William Wyler,1946) con 8 (de 8 candidaturas, pleno), por citar las principales. 

Y los directores que más veces han obtenido el premio Óscar a Mejor director son John Ford (con 4 galardones), Frank Kapra y William Wyler (con 3 galardones cada uno), seguido por un buen número con 2 galardones cada uno (Lewis Milestone, Frank Borzage, Frank Lloyd, Leo McCarey, Joseph L. Mankiewicz, Elia Kazan, George Stevens, Billy Wilder, David Lean, Robert Wise, Fred Zinnemann, Miloš Forman, Steven Spielberg, Clint Eastwood, Ang Lee, Alejandro González Iñárritu y Alfonso Cuarón). 

Y algunas de estas películas forman parte ya de la familia de Cine y Pediatría. Veamos tanto la categoría de Mejor película (que comenzó en 1927) como de Mejor película internacional (o de lengua extranjera, que comenzó en 1947 como Premio especial, en 1950 como Premio honorífico y ya en 1956 como Premio competitivo, tal como le conocemos). 

a) En la categoría de MEJOR PELÍCULA, estas son las películas que ya forman parte de Cine y Pediatría: 

- Oliver (Oliver!, Carole Reed, 1968)  

- Kramer contra Kramer (Kramer vs Kramer, Robert Benton, 1979) 

- Rain Man (Barry Levinson, 1988) 

- Forrest Gump (Robert Zemeckis, 1994) 

- American Beauty (Sam Mendes, 1999) 


- Slumdog Millionaire (Danny Boyle, 2008) 

- Spotlight (Tom McCarthy, 2015) 

- Moonlight (Barry Jenkins, 2016) 

- Parásitos (Gisaengchung, Bong Joon-ho, 2019) 

- CODA: Los sonidos del silencio (CODA, Siân Heder, 2021) 

b) En la categoría de MEJOR PELÍCULA INTERNACIONAL, estas son las películas que ya forman parte de Cine y Pediatría: 

- El limpiabotas (Scisuciá, Vittorio de Sica, 1947) – como Premio especial -. Italia 

- Ladrón de bicicletas (Ladri di biciclette, Vittorio de Sica, 1949) - como Premio especial -. Italia 

- Juegos prohibidos (Jeux interdits, René Clément, 1952) - como Premio honorífico -. Francia 

Amarcord (Federico Fellini, 1974). Italia 

- El tambor de hojalata (Die Blechtrommel, Volker Schlöndorff, 1979). Alemania 

- Fanny y Alexander (Fanny och Alexander, Ingmar Bergman, 1983). Suecia 

- Pelle el conquistador (Pelle erobreren, Bille August, 1988). Dinamarca 

- Cinema Paradiso (Nuovo Cinema Paradiso, Giuseppe Tornatore, 1989). Italia 

- Kolya (Kolja, Jan Sverák, 1996). República Checa 

- La vida es bella (La vita é bella, Roberto Benigni, 1998). Italia 

- En un mundo mejor (Hævnen, Susanne Bier, 2010). Dinamarca 

- El hijo de Saúl (Saul fia, László Nemes, 2015). Hungría 

- Roma (Alfonso Cuarón, 2018). México 

- Parásitos, ya enumerada también como Mejor película (la única que ha conseguido ambos galardones)

Seguiremos a los nuevos títulos que triunfen alrededor de la infancia, adolescencia y familia.

sábado, 14 de marzo de 2026

Cine y Pediatría (844) “Los Domingos” para el discernimiento vocacional

 

Dos películas partían como favoritas en la 40ª edición de los Premios Goya 2026: Los domingos (Alauda Ruiz de Azua, 2025) con 13 nominaciones y Sirât (Oliver Laxe, 2025), con 11. Dos películas que son polos opuestos por la temática y por la propia reacción del espectador, y que finalmente si se repartieron la mayoría de las estatuillas: en el caso de Sirât, aquellas de carácter técnico (seis en total, como fotografía, sonido, música original, montaje, dirección de producción y dirección artística) y Los Domingos cinco de mayor peso (mejor película, directora, actriz principal, actriz de reparto y guion original). Y era de esperar lo de esta última, pues ya venía con la vitola de haber conseguido la Concha de Oro en San Sebastián y otros muchos premios. 

Y es que el nombre de esta directora vasca, Alauda Ruiz de Azua, ya nos sorprendió con su ópera prima en el largometraje, Cinco lobitos (2022), donde logró tres premios Goya (mejor dirección novel, actriz principal y actriz secundaria) en aquella gala en la que arrasó As Bestas (Rodrigo Sorogoyen, 2022). Y de nuevo, la directora regresa a los conflictos familiares, en la que en Los Domingos una joven se plantea abrazar la vida de monja de clausura, una decisión que provoca un terremoto familiar que nos enfrenta al pragmatismo de su padre viudo, al ateísmo de una tía asertiva y a la fe de la joven, distintas posiciones que nos hacen replantear como espectadores algunos valores de la sociedad, la fe y la religión. Una película que sorprende por el respeto con el que se trata el tema desde todos los puntos de vista.  

Ainara (Blanca Soroa), una joven brillante de 17 años huérfana de madre y la mayor de tres hermanas, interna en un colegio religioso, anuncia a su familia que quiere convertirse en monja de clausura, optando por la vida religiosa en lugar de la universidad esperada por todos. Esta decisión genera un abismo en el núcleo familiar: su padre viudo Iñaki (Miguel Garcés) se muestra pasivo, la abuela Lila ofrece algo de apoyo espiritual, mientras la tía Maite (Patricia López Arnaiz), no creyente y dominante, rechaza la idea con vehemencia, viéndola como una manipulación. “Estoy haciendo un discernimiento vocacional”, le confiesa a su tía, expresándole que se siente amada por Jesús; pero esta intenta replicarle, intentando que se quite esa idea: ”Yo creo que ese sentimiento que sientes puede ser espiritual… Pero también puede ser otra cosa y te confunda”. Pero la idea de Ainara parece firme: “Pero yo en el convento estoy muy feliz. Quiero volver y pasar tiempo con ellas”. 

Se reúnen con las monjas, y una de ellas le dice al padre: “Dios ha plantado una semilla. Ahora hay que ver cómo crece”. Y entramos en esa etapa del discernimiento, esa capacidad intelectual y moral que intenta distinguir entre opciones, separando lo verdadero de lo falso o lo bueno de lo malo. El padre acepta, pero la tía es beligerante frente a su pasividad y le busca opciones: “¿Porqué no la llevas al psicólogo?..., ¿por qué no la mandas a estudiar a Inglaterra?”. El pragmático marido argentino de Maite (Juan Menujín) intenta calmar a su esposa sobre esta lucha porque la sobrina no caiga en manos de la Iglesia: “Ella cree en Dios. Al igual que tú crees en el cambio climático, tu sobrina cree en Dios”. 

El conflicto escala con tensiones en matrimonios, finanzas familiares y un breve romance de Ainara, culminando en una prueba de fuego que cuestiona libertades y destinos. “El amor por Jesús es puro, incondicional. No hay palabras para expresarlo”, le dice su consejero espiritual. La conversación con la madre superiora (Nagore Aramburu) tampoco tiene desperdicio. Al final la tía le grita: “Cariño, nadie te está llamando. Dios no existe”, y Ainara, impasible, le contesta: “Rezaré por ti”. Y que nos aboca a una imagen final para el debate, escena icónica sin diálogos que evoca sufrimiento sutil y ambigüedad moral.… 

Porque en un país que fue santo y seña del catolicismo en los siglos XVI y XVII y que ahora apenas tiene vocaciones, qué valentía - y qué extraño - enfrentarnos a este tema en Los Domingos. Y hacerlo con el sentido y la sensibilidad de no crear anticuerpos ni en laicos ni en creyentes. Es una película respetuosa, donde se explora la vocación religiosa como refugio ante el dolor familiar y la pérdida, contrastando fe devota con escepticismo secular en una familia de clase media actual; allí donde se reflexiona sobre la incomprensión mutua: Ainara ve en Dios una estabilidad paternal, mientras Maite representa la razón laica que percibe la fe como evasión o "cura chamánica". Nos adentra a temas como la libertad individual frente a expectativas familiares, el peso de la culpa cristiana y los límites de la piedad, invitando al espectador a cuestionar si la fe libera o aliena, sin posturas dogmáticas. 

Aún así, Los Domingos genera división en la crítica por su audaz exploración de la vocación religiosa en un contexto familiar contemporáneo. Polarización que a buen seguro surge de expectativas ideológicas y diferentes percepciones alrededor de la vida, la fe y la religión. Muchos críticos celebran su guion matizado, que evita moralejas simplistas y presenta personajes grises en un conflicto familiar sin héroes ni villanos claros, deconstruyendo la fe como refugio ante el duelo y la incomprensión secular. Otros la critican por sus por clichés, quizás con algunos tópicos en diálogos y dinámicas: la tía "razonable" que pierde las formas, el padre pasivo, la abuela piadosa, y una adolescente vulnerable "capturada" por un culto. Razones para la polarización seguro que no faltan, pero espero que sean desde el mismo respeto que demuestra la película. Lo que está claro, es que no suele dejar indiferente… 

Vocación y fe, conflictos familiares, libertad y manipulación. Una vocación que interroga en la autonomía de menores vulnerables: ¿es elección libre o adoctrinamiento por monjas/cura? Temas para el debate (y el discernimiento) con Los Domingos. 

Una película española que impacta con una España en donde hay una crisis estructural de vocaciones sacerdotales y religiosas, con un clero muy envejecido y conventos en retroceso. El problema es demográfico, cultural y también interno a la propia Iglesia. En el caso de las congregaciones femeninas, enunciar que viven un fuerte descenso, con cierre de conventos y comunidades muy envejecidas. El itinerario vocacional sigue existiendo (discernimiento, postulantado, noviciado, votos), pero afecta a muy pocas mujeres españolas (algo más de otras nacionalidades) y exige gran motivación en un contexto de precariedad laboral y modelos vitales más abiertos. El por qué de esta crisis tiene distintas consideraciones, como la intensa secularización de nuestra sociedad, la percepción social de la vida religiosa como una opción poco atractiva (celibato, exigencia de por vida, imagen de institución en crisis) y esos cambios culturales donde entroncan con dificultad los compromisos “para siempre”. Quizás Los Domingos permite delinear el debate sobre la crisis de vocaciones en España a través de la historia de Ainara.